Las bóvedas del muelle Rašín
de las balsas a las galerías
El muelle Rašín es hoy el espacio ribereño más atractivo y animado del centro de Praga. Su paseo inferior se extiende desde el saliente de la roca de Vyšehrad, junto a Výtoň, hasta el puente Jirásek, cerca de la Casa Danzante, y ofrece una magnífica vista del panorama de Hradčany.
El muelle actual y su paseo inferior se construyeron en dos etapas. El primer tramo, desde la plaza Palacký hasta la plaza Jirásek, se levantó entre 1870 y 1878, al mismo tiempo que el puente Palacký. El segundo, desde la plaza Palacký hasta la roca de Vyšehrad, se completó en 1905 junto con el túnel de Vyšehrad. Las obras hicieron desaparecer el antiguo Podskalí, un peculiar asentamiento de barqueros y transportistas de madera en balsas.
La amplia ribera entre los puentes Palacký y Jirásek sirvió como embarcadero principal de la Compañía de Navegación a Vapor de Praga y punto de partida de populares excursiones a Štěchovice. Entre el puente Palacký y el ferroviario amarraban las balsas que bajaban desde los bosques de Šumava. La última llegó en 1947.
Entre 2009 y 2019, una importante renovación devolvió la vida a la ribera. El arquitecto Petr Janda transformó las bóvedas del muro, antes almacenes o puntos de retención de balsas, en cafeterías, bares, galerías, talleres, estudios y aseos públicos. Buscaba conectar al máximo el exterior y el interior. Por eso, los antiguos portones fueron sustituidos por enormes ventanas acristaladas de hasta dos toneladas y media.
La revitalización de las riberas del muelle Rašín y del muelle Hořejší, enfrente, es una de las mayores inversiones municipales en espacio público de las últimas décadas. También es un magnífico ejemplo de arquitectura contemporánea que une con elegancia lo antiguo y lo nuevo.